El encaje se mueve, delicado.La brisa matutina decide el compás.Las arañas no se dejan ver.
La naturaleza sigue decidiendo .El tronco yace en la verde oscuridad.En otro tiempo ramas finas lo abrazaron y ahora permanecen en una cercanía absoluta.
Cruces.Ramas.Hilos.Mínimos detalles.
También lo verde acepta el rojo de una frutilla pretenciosa.
El ambiente se puebla por momentos de aleteos.Crujidos de hojas y de ramas anuncian sumisas los caprichos del viento o de las aves.
Aves.Aves del paraíso.
Coro y orquesta que nunca ensayan ofrecen un concierto que me invade.
Cercana , esta vida mínima vegetal y animal, me devuelve a la esencia, al silencio, a la vida primitiva.
Me resisto a volver a la gran ciudad, al tiempo estrepitoso , a la soledad de a muchos.
La casera revisa la casa, le devuelvo las llaves que encierran el paraíso momentáneo.
La ruta engulle mi auto .Avanzo hacia...